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La entrevista de trabajo

¿Cómo afrontar la entrevista de trabajo?

En el último artículo explicamos 10 consejos básicos para asistir a la entrevista de trabajo. Finalizábamos en el momento en el que entrábamos en la sala y nos disponíamos a enfrentarnos a la entrevista, por lo que seguiremos desde aquí.

Antes de nada me gustaría decir que para afrontar la entrevista de trabajo con éxito se necesita, además de consejos básicos como  los que os doy en estos artículos, entrenamiento para responder a las cuestiones que nos planteen con la tranquilidad y los argumentos apropiados. Este entrenamiento puede desarrollarse en los simulacros que se hacen en la asignatura de FOL, y una vez aprendidas las reglas básicas, con familiares, amigos o compañeros de ciclo formativo. Aún así, es posible que en las primeras entrevistas reales nos pongamos algo nerviosos, pero el objetivo es conseguir un desempeño óptimo ante esta situación.

Por lo general, toda entrevista se divide en cuatro fases:

  • Presentación y acogida: conocemos al entrevistador y mantenemos con éste una breve conversación informal.
  • Facilitación de información: el entrevistador da información sobre la empresa y el puesto al entrevistado.
  • Recogida de información: se plantean las preguntas al entrevistado.
  • Cierre: el entrevistador pregunta al entrevistado si tiene alguna pregunta pendiente y posteriormente ambos se despiden.

El momento en el que entramos en la sala y tenemos el primer contacto con la persona que nos entrevistará es crítico, ya que debemos causar una buena primera impresión. Para ello:

  • No tutearemos al entrevistador, salvo que éste nos lo pida.
  • Saludaremos cortésmente.
  • Cuando el entrevistador nos extienda la mano para saludarnos, la estrecharemos fírmemente manteniendo el contacto visual, y le agradeceremos que nos haya citado.
  • Lo anterior lo haremos sonriendo.

No nos sentaremos hasta que nos lo indique, y al hacerlo mantendremos una postura ni excesivamente rígida, ni excesivamente relajada (sentarse en el filo de la silla dará sensación de nerviosismo e inseguridad, y hacerlo recostado, sensación de desinterés).

Durante la entrevista, debemos dejar siempre que el entrevistador lleve la iniciativa. Lo ideal es responder de forma clara, cortés y directa a las cuestiones que nos plantee, y dejar siempre que sea el entrevistador quien marque el ritmo de ésta.

Debemos tener en cuenta que, de la misma forma que nosotros hemos estado preparando la entrevista, el entrevistador ha hecho lo mismo. Desde el punto de vista de la planificación, planteará una entrevista totalmente estructurada (relación de preguntas a las que iremos respondiendo), semi-estructurada (relación básica de preguntas, y el resto de cuestiones a partir de nuestras respuestas o nuestro currículum) o no estructurada (basándose en el currículum de cada candidato/a o en un tema libre).

Como he dicho con anterioridad, tanto en clase como en páginas web y bibliografía específica, puedes acceder a una relación de preguntas genéricas que te pueden hacer durante la entrevista. Ten en cuenta que prepararlas todas requiere mucho tiempo y esfuerzo, y que si te aprendes las respuestas para cada una, no te servirá de nada. Casi con toda seguridad las preguntas no te las harán exactamente igual o incluso serán reformuladas.

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Para ser más concretos, podemos hacer lo siguiente:

En primer lugar,  prepararemos las respuestas para las siguientes preguntas básicas, ya que nos las harán en la mayoría de los casos:

  • Defínase usted: en este caso hay que explicar brevemente quiénes somos, siempre vinculándolo, en la medida de lo posible con nuestra profesión. El objetivo es seleccionar una información básica que refleje una imagen positiva propia.
  • ¿Qué puede aportar a la empresa? Debemos ser originales en nuestra respuesta, y relacionar nuestras competencias con las necesarias para el puesto.
  • Dígame tres virtudes suyas: las virtudes las tendremos pensadas previamente para poder explicarlas. En las empresas, son muy apreciadas la polivalencia, la empatía, la capacidad para trabajar en equipo, la asertividad, la responsabilidad, la iniciativa o la tolerancia, entre las más comunes. Además justificaremos  por qué tenemos cada una. Ejemplo: “soy una persona empática porque cuando tengo que resolver una queja de un cliente trato de ponerme en su lugar”.
  • Dígame un defecto suyo: para hablar de los defectos utiliza siempre la reformulación positiva. Esto consiste en destacar los aspectos positivos que pueden resultar de un punto débil o “defecto”. Si por ejemplo, citásemos nuestra falta de experiencia, a continuación diríamos que las personas sin experiencia tienen mayor capacidad de adaptación y más motivación.

A partir de aquí, con toda la información que tenemos del puesto de trabajo, de la política empresarial y de la persona que entrevista, elaboraremos una serie de preguntas “clave” sobre las que prepararemos las respuestas (nunca de memoria). Lo ideal es que sean unas diez o quince preguntas.

Lo siguiente será comenzar a ensayar la entrevista. La preparación de la ésta se hará para conseguir lo que se detalla a continuación:

  • Responder con naturalidad.
  • No mentir.
  • No interrumpir al entrevistador.
  • Mantener una actitud positiva.
  • Mostrar nuestro interés por la empresa, el puesto de trabajo y el sector productivo.
  • Dar facilidades (si nos preguntan si podríamos trabajar en un turno determinado o si podríamos comenzar a trabajar en una fecha cercana, nuestra respuesta será afirmativa).

Para finalizar, tendremos en cuenta las siguientes reflexiones:

  • La entrevista no finaliza hasta que salimos de la sala.
  • Tras la entrevista es imprescindible hacer por escrito un resumen, indicando las cosas que creemos que hemos hecho bien, las que podríamos haber mejorado y lo que nos han sorprendido.
  • Si terminado el proceso de selección, no hemos sido elegidos, no debemos desanimarnos y afrontar el próximo proceso con el reto de mejorar lo conseguido en éste.

Siguiendo estos pasos podremos mejorar nuestra preparación para la entrevista de trabajo.

 


10 consejos básicos para asistir a la entrevista de trabajo.

Dentro del proceso de selección de personal, la entrevista de trabajo supone el tercer paso tras carta de presentación y el currículum . Si nos han citado para acudir a ella, debemos estar satisfechos, ya que nuestra candidatura interesa a la empresa.

Antes de asistir, nos asaltan muchas dudas, e incluso tratamos de imaginar cómo tendremos que comportarnos para causar la mejor impresión. Con los consejos que expongo a continuación podrás mejorar el resultado final de la entrevista:

  1. Investiga todo lo que puedas de la empresa: ya en el artículo “Me interesa una oferta, ¿cómo elaboro mi currículum?“, insistí mucho sobre este aspecto. Necesitamos averiguar todo lo posible sobre la empresa y sobre la persona que nos va a entrevistar. En el siguiente post, podremos comprobar la importancia de haber obtenido esta información.
  2. Contesta a la convocatoria: confirma tu asistencia utilizando la misma vía que la empresa (email, teléfono…). En todos los casos, debes extremar la cortesía.
  3. Haz una reflexión detallada sobre tus puntos fuertes y puntos débiles, ya que es muy posible que te pregunten sobre ellos. Es necesario reflexionar cuidadosamente sobre nuestros puntos fuertes y débiles. Además debemos aprender cómo argumentarlos.
  4. Prepárate para “venderte”: con toda la información de la empesa y la obtenida de tu autorreflexión, debes construir la defensa de tu candidatura. El objetivo será convencer al entrevistador de que eres la persona adecuada para el puesto.
  5. Trata a todos los empleados con simpatía, respeto y educación: hemos llegado a la empresa y desde aquí empieza la “venta”. Debemos ser cuidadosos en el trato con todas las personas que encontremos. Nunca sabemos, por ejemplo, si la persona que nos abre la puerta será la que nos entreviste, o la influencia de la persona que nos recibe sobre la decisión final.interview-1018333_960_720.png
  6. Cuida tu apariencia: independientemente de como vayamos vestidos, debemos reflejar una imagen de aseo y cuidado por nuestro aspecto físico, sobre todo para trabajos que se desarrollen de cara al público. Respecto a la forma de vestir, debe ser coherente con el vestuario de la empresa. Los complementos deben ser sencillos y no llamativos. Cuidado con los piercings y los tatuajes vistos. Los perfumes en general deben ser suaves, y en caso de ser chica, debes utilizar poco maquillaje. Debes saber que en estos casos, la primera impresión cuenta y mucho.
  7. Sé puntual: en ningún caso puedes permitirte llegar tarde. Por eso, organiza tu tiempo de tal forma que puedas prepararte y desplazarte con holgura suficiente como para llegar diez minutos antes, incluso en caso de surgir algún imprevisto.
  8. Lleva siempre una copia de tu currículum: además, deberás haberlo estudiado y conocer cada detalle de éste.
  9. Sé paciente: si tardan en atenderte, en ningún caso preguntes cuánto queda para la entrevista, ya que podemos dar la sensación de ser una persona que no tiene paciencia. En muchas ocasiones, las entrevistas son durante la jornada laboral y tienes que entender que durante ésta surgen imprevistos.
  10. Cuando te avisen, levántate con naturalidad, de manera que no transmitas sensación de nerviosismo. A continuación, entra en la sala.

En el próximo artículo abordaré los consejos básicos para enfrentarse a la entrevista.

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