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Las especialidades preventivas

La ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, establece que uno de los principios básicos para luchar contra los riesgos laborales es tratar de evitarlos, y si esto no fuese posible, combatirlos desde su origen. Para esto, la empresa dispone de una serie de técnicas preventivas. Estas son:

Seguridad en el trabajo: se centra en el estudio de las condiciones del puesto de trabajo (suelos, paredes, techos, escaleras, …)  y en los equipos de trabajo (máquinas, carros, ordenadores, …). Algunos ejemplos de riesgos evitables con esta técnica serían:

  • Caídas al mismo nivel.
  • Atrapamientos.
  • Choques contra objetos.
  • Quemaduras.

El principal fin de esta técnica es evitar que se produzcan accidentes de trabajo.

Higiene industrial: analiza la presencia de contaminantes químicos (polvo, gases, humos…), físicos (ruido, luz, temperatura…) y biológicos (bacterias, virus, hongos…) en el ambiente. Veamos algunos ejemplos de riesgos evitables con esta técnica:

  • Exposición a condiciones de iluminación inadecuadas.
  • Exposición a temperaturas muy altas o muy bajas.
  • Infestación por virus o bacterias.
  • Exposición a niveles de ruido insalubres.

El principal fin de esta técnica es evitar que se produzcan enfermedades profesionales.

Psicosociología: centra su atención en factores relacionados con la organización del trabajo (tareas, responsabilidades, jerarquía…), y estudia cómo ésta puede afectar a la salud psicológica de los trabajadores/as. Algunos ejemplos de riesgos evitables con esta técnica serían:

  • Sobrecarga de trabajo.
  • Reparto inadecuado de tareas.
  • Monotonía y falta de variedad en las tareas.
  • Relaciones insatisfactorias con otros trabajadores de la empresa.

El principal fin de esta técnica es evitar los daños psicológicos que el trabajo puede provocar en los trabajadores.

Ergonomía: estudia el diseño de los puestos de trabajo para adaptar éstos de la mejor manera posible a las características de cada trabajador. A continuación detallamos algunos ejemplos de riesgos evitables con esta técnica:

  • Lesiones por mantenimiento de posturas inadecuadas.
  • Lesiones por ejecución de movimientos repetitivos.
  • Fatiga muscular.
  • Fatiga por excesivo esfuerzo intelectual.

El principal fin de esta técnica es la búsqueda del encaje entre trabajador y puesto de trabajo, para evitar la aparición de fatiga física o mental.

Medicina del trabajo: esta técnica consiste en vigilar la salud del trabajador y tratar los daños a la salud provocados por accidentes y enfermedades profesionales. Algunos ejemplos de actividades desarrolladas mediante  esta técnica serían:

  • Reconocimientos médicos periódicos.
  • Curación de enfermedades y lesiones provocadas en el entorno laboral.
  • Rehabilitación.

El fin de esta técnica es mantener un buen estado general de salud en los trabajadores.

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Espero que este resumen os ayude a comprender mejor las especialidades preventivas y su contribución al mantenimiento del buen estado de salud de los trabajadores.

El trabajo y la salud. Conceptos básicos.

En este artículo, voy a enumerar los conceptos básicos más importantes que hemos visto en clase tal y como aparecen en la normativa vigente.

Constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS):

Preámbulo:

La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

Conceptos regulados en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales:

Artículo 4:

A efectos de la presente Ley y de las normas que la desarrollen:

  1. Se entenderá por “prevención” el conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.
  2. Se entenderá como “riesgo laboral” la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Para calificar un riesgo desde el punto de vista de su gravedad, se valorarán conjuntamente la probabilidad de que se produzca el daño y la severidad del mismo.
  3. Se considerarán como “daños derivados del trabajo” las enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión del trabajo.
  4. Se entenderá como “riesgo laboral grave e inminente” aquel que resulte probable racionalmente que se materialice en un futuro inmediato y pueda suponer un daño grave para la salud de los trabajadores.
    En el caso de exposición a agentes susceptibles de causar daños graves a la salud de los trabajadores, se considerará que existe un riesgo grave e inminente cuando sea probable racionalmente que se materialice en un futuro inmediato una exposición a dichos agentes de la que puedan derivarse daños graves para la salud, aun cuando éstos no se manifiesten de forma inmediata.
  5. Se entenderán como procesos, actividades, operaciones, equipos o productos “potencialmente peligrosos” aquellos que, en ausencia de medidas preventivas específicas, originen riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores que los desarrollan o utilizan.
  6. Se entenderá como “equipo de trabajo” cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizada en el trabajo.
  7. Se entenderá como “condición de trabajo” cualquier característica del mismo que pueda tener una influencia significativa en la generación de riesgos para la seguridad y la salud del trabajador. Quedan específicamente incluidas en esta definición:
    • Las características generales de los locales, instalaciones, equipos, productos y demás útiles existentes en el centro de trabajo.
    • La naturaleza de los agentes físicos, químicos y biológicos presentes en el ambiente de trabajo y sus correspondientes intensidades, concentraciones o niveles de presencia.
    • Los procedimientos para la utilización de los agentes citados anteriormente que influyan en la generación de los riesgos mencionados.
    • Todas aquellas otras características del trabajo, incluidas las relativas a su organización y ordenación, que influyan en la magnitud de los riesgos a que esté expuesto el trabajador.
  8. Se entenderá por “equipo de protección individual” cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin.security-1004644_960_720.png

Conceptos regulados por el RD Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social:

Artículo 156. Concepto de accidente de trabajo.

1. Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.

2. Tendrán la consideración de accidentes de trabajo:

a) Los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo.

b) Los que sufra el trabajador con ocasión o como consecuencia del desempeño de cargos electivos de carácter sindical, así como los ocurridos al ir o al volver del lugar en que se ejerciten las funciones propias de dichos cargos.

c) Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aun siendo distintas a las de su grupo profesional, ejecute el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa.

d) Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo.

e) Las enfermedades, no incluidas en el artículo siguiente, que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo.

f) Las enfermedades o defectos, padecidos con anterioridad por el trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.

g) Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación.

3. Se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo.

4. No obstante lo establecido en los apartados anteriores, no tendrán la consideración de accidente de trabajo:

a) Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, entendiéndose por esta la que sea de tal naturaleza que no guarde relación alguna con el trabajo que se ejecutaba al ocurrir el accidente.

En ningún caso se considerará fuerza mayor extraña al trabajo la insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza.

b) Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.

5. No impedirán la calificación de un accidente como de trabajo:

a) La imprudencia profesional que sea consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y se derive de la confianza que este inspira.

b) La concurrencia de culpabilidad civil o criminal del empresario, de un compañero de trabajo del accidentado o de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo.

Artículo 157. Concepto de enfermedad profesional.

Se entenderá por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta ley, y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional.

En tales disposiciones se establecerá el procedimiento que haya de observarse para la inclusión en dicho cuadro de nuevas enfermedades profesionales que se estime deban ser incorporadas al mismo. Dicho procedimiento comprenderá, en todo caso, como trámite preceptivo, el informe del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Artículo 158. Concepto de accidente no laboral y de enfermedad común.

1. Se considerará accidente no laboral el que, conforme a lo establecido en el artículo 156, no tenga el carácter de accidente de trabajo.

2. Se considerará que constituyen enfermedad común las alteraciones de la salud que no tengan la condición de accidentes de trabajo ni de enfermedades profesionales, conforme a lo dispuesto, respectivamente, en los apartados 2.e), f) y g) del artículo 156 y en el artículo 157.

Artículo 159. Concepto de las restantes contingencias.

El concepto legal de las restantes contingencias será el que resulte de las condiciones exigidas para el reconocimiento del derecho a las prestaciones otorgadas en consideración a cada una de ellas.

Artículo 160. Riesgos catastróficos.

En ningún caso serán objeto de protección por el Régimen General los riesgos declarados catastróficos al amparo de su legislación especial.

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